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“Comprar peliculas pirata habla mucho de quien eres. ¿Qué crees dice de ti” es el slogan que me ha revuelto el estómago las últimas semanas.
Cuando CANACINE le pidió a Raúl Martínez que diseñara una campaña anti-piratería para frenar todos esos ferraris que no se pueden comprar debido a la gente cínica que vende piratería (sin pagar impuestos OMFG!!!!!), no se le pudo ocurrir una campaña mas elitista y desagradable.
No sé ustedes, pero a mi me amarga ir al cine y pagar por ver una película (que no siempre es buena) y ver spots que me intentan hacer pensar que si adquiero productos que infrinjan los derechos de autor soy un criminal y una basura social.
Niña pirata: Me las compra por que me quiere.
Niñas pedantes, chocantes, elitistas y fresas: Huuy si, ya vimos cuanto te quiere.
En ese momento me daba ganas de tirarlas a todas por la ventana. Pero no hay necesidad de ser agresivo, el punto aquí es que no es la forma indicada de combatir la pirateria. Estos spots van mas dedicados a las señoras, esposas de empresarios que temen perder su estatus con otras esposas de empresarios, que al sector de la sociedad mexicana que consume estos productos “ilegales”. Aqui otro ejemplo:
Definitivamente, si te piden diseñar una campaña anti-pirateria, no uses la estrategia “si compras pirateria eres naco” por favor, hay formas mas creativas que acusar a la gente de esa manera tan infantil.
He dicho.

Desgraciadamente creo que la mayoria de la publicidad mexicana es elitista y “fresa”. Casi siempre pinta escenarios que no reflejan la vida de los mexicanos promedio. Por qué será? Acaso la mayoria de publicistas son fresas?
Acaso no saben que si “Juanito no quiere heredar la ropa de su hermano” la solucion no esta en cambiar de jabon sino en ponerle una buena chinga al chamaco? Que a los hombres de verdad nos importa un comino que clase de shampoo usamos? Que la mayoria de mexicanos no vamos ni al super ni a la Comer porque son mas caros que el mercado local?
Yo te apoyo mi Nacho, sobre todo porque es bien sabido aquello de que “todo lo naco es chido”.
Además, si no nos dieran los productos originales en un ojo de la cara, y si las cosas piratas no estuvieran cada vez mejor hechas, seguro uno se lo pensaría dos veces.
Abur.